domingo, 18 de febrero de 2018

Helado de Rumando

En los rodajes de anuncios en Japón a menudo tienen preparada una mesa con cosas de picar varias, como mini kit kat, galletas, o senbei. Uno de mis dulces favoritos de los que te sueles encontrar son una especie de barquillos finos enrollados cubiertos de chocolate llamados Rumando -en japonés se escribe ルマンド, nombre que nunca dejará de sonarme raro-. De hecho a veces compro bolsas de la guarrería esta en el supermercado porque es más bien barato -y a Kazuki también le gusta-.

El otro día yendo a comprar pan de molde para el desayuno, me encontré con que en la sección de helados, que está justo al lado, había aparecido esto ahí envuelto en un halo de luz y con alas y brillitos.

Esta es la foto que mandé a Kazuki por Line para preguntarle si quería uno, por cierto.

Aunque es más bien caro como se puede ver en la foto, un helado de Rumando no aparece todos los días, así que acabé comprando para probarlo.

Bourbon es la marca, por cierto.

Es un sandwich de helado de vainilla con Rumandos metidos por dentro. La galleta de fuera estaba blandorra, como ya me imaginaba...


Está pensado para ir separando porción a porción y comértela como un mini sandwich, pero decidí que me lo iba a comer así tal cual.


Quitando lo de la galleta blandorra, el Rumando de dentro está crujientito, menos mal, y el helado de vainilla está normal de sabor.
La verdad es que está bastante bueno en general.

jueves, 15 de febrero de 2018

Profiteroles de san chocolate

Otro año más llega san chocolate, el san Valentín japonés. Tomándome este día como excusa para probar recetas de postres nuevas para Kazuki -*cof*y para mí*cof*-, he ido ampliando mi repertorio bastante, así que este año no se me ocurría qué preparar. Le pregunté a Kazuki si quería algo en particular, y me dijo que últimamente compra profiteroles -シュークリーム en japonés. Se lee "shuu kuriimu"- en el convini a menudo después del curro, así que le harían ilusión. Aunque ya le tengo pilladísimo el truco a hacer nata, nunca había hecho masa de profiteroles, así que acepté el reto y me puse manos a la obra. Y por joder, no los hice de chocolate -toma, san chocolate-.

Nah, es broma, iba a hacer la crema de chocolate pero no vendían el tipo de salsa de chocolate que quería en el súper de mi barrio y hacía frío como para ir a otro... Así que compré coco rallado en su lugar, que eso sí vendían y me pareció buena idea.

Eh... volviendo al tema, investigué recetas y encontré una que me convenció, así que me puse manos a la obra y este fue el resultado.


La verdad es que quedaron bastante ricos. A Kazuki le gustaron mucho.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Dejen ya de cebar a los gatos, gracias

Saitama está plagada de gatos callejeros y de humanos que les dan de comer. Lógicamente, eso resulta en Saitama llena de gatos bastante gordos.
Especialmente en un parking de mi barrio, como ya mencionaba en esta entrada, hay bastante gente cebando a los mininos, así que cada vez vienen más.
Se ve que alguien se ha hartado de la horda de Garfields durmiendo encima de los coches, y al final han decidido tomar cartas en el asunto y poner este cartel.

"Prohibido dejar comida para los gatos. Por favor, no alimenten a los gatos."

Dudo mucho que los culpables hagan caso al cartel, y si lo hacen probablemente simplemente cambien la zona de buffet libre de Whiskas -versión japonesa- a otra parte del barrio.

viernes, 2 de febrero de 2018

Tantanmen con drogas

Ayer teníamos Kazuki y yo pensado ir a comer shabu shabu, así que nos dirigimos a un restaurante con buffet libre que conocemos en Kawaguchi al que hacía mucho que no íbamos. Para nuestra sorpresa, el sitio había cerrado, y nos encontramos con tener que buscar otro sitio para comer en medio de la lluvia y el frío que hacía.
Dando unas vueltas por la zona encontramos escondido un restaurante de tantanmen -un plato de fideos chinos parecido al ramen, por si no os suena el nombre- llamado Yunrinbou. Las fotos tenían bastante buena pinta, y estábamos helados de frío, así que decidimos darle una oportunidad.

Podías elegir 5 niveles de picor y 5 niveles de "entumecimiento". El nivel 3 era el normal en ambos, así que decidí que iba a probar ese. Kazuki pidió su plato con nivel 4 de picante -y se arrepintió-. Además de eso pedimos patatas fritas con pimienta de Sichuan.


Las patatas estaban muy buenas, y sabían a pimienta y limón, con cacahuetes y fideos fritos por encima. Tras comerme un par se me ocurrió dar un trago a mi vaso de agua... para darme cuenta de que se me había empezado a dormir la boca por dentro. Sí, a esto se referían con lo del entumecimiento. Entonces llegó el plato principal.

La mini sopa del fondo y el platito de brotes de soja son de Kazuki.

Probé la sopa y estaba bastante buena. Entonces ya empecé con los fideos y la verdad es que no picaban mucho que digamos, pero tenía un regustillo parecido a la pimienta de las patatas fritas. Dos bocados después empecé a dejar de sentirme los labios también. 
Por cierto, podías pedir gratis extra de fideos, arroz o un onigiri. Yo me pedí el onigiri, y darle un bocado de vez en cuando para descansar de la pimienta de Sichuan se agradecía mucho.

Estaba bastante bueno, aunque el entumecimiento hacía que se me sintiera la boca rarísima al beber agua. Es como si el tantanmen llevara drogas, una experiencia cuanto menos curiosa.

martes, 23 de enero de 2018

La primera nevada del año

Vino un frente frío a Tokio y alrededores, y con el mismo ayer tuvimos la primera nevada del año.
Tokio y Saitama son muy como Madrid cuando nieva. Caen 4 copos y se colapsa el transporte público. Por eso, y teniendo que coger el tren por la tarde, temía que fuera a tener problemas para volver a casa, pero afortunadamente mi línea funcionó sin problemas -al menos mientras estuve fuera-.

Menuda rasquita que hacía.

Odio la nieve -en general odio cualquier cosa relacionada con pasar frío-, pero no todos los días ves Kawaguchi tan teñido de blanco, así que hice fotos antes de volver a casa. Se me puso la mano como un tomate por eso de usar el móvil, pero nada que una jarra -o dos- de té caliente no solucione.






A la mañana siguiente -es decir, hoy- salió el sol. Aún así, todavía no se derrite, así que andan las calles principales llenas de gente con palas quitando la nieve. Las calles secundarias siguen de esta guisa.

lunes, 15 de enero de 2018

Wasabeef R-20 Strong

La última vez que pasamos Kazuki y yo por Haneda -bueno, para mí la penúltima vez-, encontramos en el Don Quijote de allí una versión de las patatas sabor a wasabi Wasabeef extra fuertes.
Aunque ya he probado versiones limitadas de estas patatas con más wasabi todavía, estas eran las más fuertes que habíamos probado hasta ahora. Entre lagrimones y picor de nariz nos quejábamos de que sea limitada y no se encuentre por ninguna parte en tiendas -somos un poco masocas, ya-.

Pues este año se ve que han lanzado la versión R-20 Strong, que prometen ser extra picantes. Las descubrí en internet y le comenté a Kazuki que al parecer las venden en convinis, pero cuando fuimos a buscarlas no había -nuestro gozo en un pozo-. Sin embargo, el otro día Kazuki pasó por un Lawson y las encontró, ahí brillando y con arpas sonando de fondo.

¿El rayo verde será wasabi?

En la parte de debajo traen una advertencia diciendo que son muy pero que muy picantes, así que si no te llevas bien con el picante, que tengas cuidado.


Habrá que probarlas para ver si es verdad.

De vez en cuando podían meter un par de patatas más, digo yo.

La verdad es que son fuertecillas y saben mucho a wasabi. ¿Sabéis la sensación cuando te comes una pieza de sushi con demasiado wasabi y se te sube el picor a la nariz? Pues esa fue la sensación de la primera patata. Con un par se me empezaban a saltar las lagrimillas, y tras 5 o 6 ya no podía soportar el picor de nariz. Son lo mejor, exijo que las vendan todo el año.

domingo, 14 de enero de 2018

Patatas fritas con sabor a mentaiko

Llevo tanto tiempo en Japón que ya no encuentro raro en absoluto que los sabores de patatas de bolsa más comunes en cualquier tienda sean consomé o nori -de hecho me encantan las patatas con nori-.
Por supuesto que no todo es consomé y algas, siempre están sacando sabores nuevos por tiempo limitado, y uno que me llamó la atención recientemente es este.

Mentaiko, que según Wikipedia en español son "huevas de abadejo".

Para quienes no hayáis probado estas huevas, saben saladas y un poco picantes. Están ricas.
Según pone la bolsa, son de sabor muy intenso. ¿Será verdad? Abramos la bolsa.

Como siempre, hay más aire que patatas.

Saben un poco picantes con un ligero regustillo a mentaiko. No tienen el sabor reconcentrado que prometían, pero están buenas.