miércoles, 23 de septiembre de 2009

Escala en Pekín

Ahora que ya he superado el jet lag y ya me va internet en el portátil, y he conseguido un poco de tiempo entre preparación y preparación previa al comienzo de las clases, toca la actualización tardía sobre la experiencia en Pekín.
De Barajas hasta Pekín el vuelo duraba unas 12 horas. La idea era drogarme en el viaje para poder dormir y luego ser capaz de hacer turismo las 9 horas que duraba la escala, pero hubo un pequeño fallo en el plan. Más concretamente, unos 5 o 6 pequeños fallos. Aún más concretamente, 5 o 6 puñeteros bebés llorando y gritando como si les estuvieran arrancando las manos 12 horas sin parar. El somnífero me durmió las extremidades, pero no la cabeza, la cual dolía como ella sola al llegar. De hecho, 2 de los niños estaban en los 2 asientos detrás del mío.
Ya en Pekín, con las ojeras casi rozándome la barbilla, y habiendo convertido mi falta de aprecio por los niños pequeños en auténtico odio, me dispuse a pasar el típico control de inmigración del aeropuerto. Sin problemas, aunque me encontré algo curioso en el aeropuerto.


Allí es donde tenías que entregar el papel que te dan para rellenar diciendo si tienes gripe A o alguno de sus síntomas. Lo que no se ve bien es el cartel de arriba, en el que indica que tienes que pasar despacio, pues están monitorizando tu temperatura corporal, no sea que tengas fiebre. En Japón me encontré un control igual. No están paranoicos en Asia con lo de la gripe A, qué va...

De camino al tren que lleva a la ciudad, me encontré con esta curiosa mascota:

Me recordaba un poco a Fluvi, por la bizarrez y por ser mascota de una Expo.
Y ahora las fotos de turismo de rigor:





Para demostrar que estuve allí, con mi atractiva expresión de tener el sol de cara:

Para recuperar energías, probé el Red Bull chino. La lata tiene un diseño interesante.


Y para bajar las brochetas con shichimi, o mejor dicho, el shichimi con brochetas que me comí luego, una joya del pasado, ¡Mirinda!

He descubierto que no me gusta la Mirinda, pero valió la pena solo por la frikez.
Otro detalle curioso fue que es obligatorio pasar tu mochila por un detector de rayos X cada vez que entras al metro.

Ahora ya en Japón, ya he ido a comprar material para clase. Por supuesto, he conseguido un estuche de Mameshiba XD. Como ha sido fiesta desde el lunes, aún no he podido ir a la oficina de inmigración a pedir mi carnet de extranjera, o "alien card", como la llaman aquí. Mañana ya abren, así que madrugaré para ir.

4 comentarios:

  1. jaja genial, se me cae la baba de envidia XD

    un saludo!

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  2. Hola, yo también voy a hacer escala en Pekín durante 10 horas, y me preguntaba si merece la pena visitar la ciudad. ¿Hay buena combinación para llegar al Centro? ¡¡a mí me encantaría!!
    ¿Me podrías decir si necesito algún visado o algo especial?

    GRACIAS! (Sofía)

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  3. por cierto, mi mail es SOFIAIRU@YAHOO.ES agradecería mucho la información si no te importa!!

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  4. Hola Sofía. Sí, necesitas un visado si quieres entrar en China. Hablo de ello en entradas anteriores ;)
    Desde el aeropuerto puedes llegar en tren facilmente a zonas céntricas de Pekín.

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